Historia ignorada del rock mexicano II

 

Girls In Rock

Por Marcos Escobar

El preámbulo del rock nacional fue Gloria Ríos, cuyo principal aporte fue el de emitir el primer grito de rocanrol en la radio mexicana y de llevar su espectáculo “Del charleston al rock and roll” a los grandes escenarios como el teatro lírico (a inicios del segundo lustro de la década de los 50), además de haber interpretado la primera canción de este género escrita en español gracias a la pluma de Mario Patrón. No obstante la participación de la mujer en el rock mexicano no sólo se limitó a la interpretación vocal de éxitos estadounidenses edulcorados con letras bobaliconas y melosas, que de forma oportunista fueron adoptados por ambiciosos empresarios para formar estrellas sin brillo en el firmamento de la farándula, que acapararon los reflectores en gran parte de la década de los 60, como fue el caso de las baladistas, más que roqueras: Hermanitas Jiménez, Angélica María, Mayte Gaos y María Eugenia Rubio, por mencionar algunas, cuyo aporte al rock nacional fue tan falto de chiste como de talento.

Sin embargo, hubo un par de agrupaciones cuya alineación estaba integrada únicamente por mujeres y que a la par de Los Locos del Ritmo, Los Teen Tops y Los Rebeldes del Rock, también ejecutaban sus temas con instrumentos eléctricos. La primera banda fue las Mary Jets conformada por María Antonieta Lozano (piano), Yolanda Espinosa (percusiones), las hermanas María Luisa (bajo) y María Teresa Astorga (guitarra), acompañando a Judith Rolón en la voz.

En una entrevista hecha por la cineasta Andrea Oliva para el documental La Música Silenciada (The Hushed up Music), Yolanda Espinosa comenta que las Mary Jets se forman a raíz de una invitación para participar en el programa de radio La Orquesta de Agustín Lara en la XEW, cuando aún estaban matriculadas en el Conservatorio de la Escuela Nacional de Música de la UNAM. Yolanda menciona que quedó maravillada con la ropa e instrumentos que portaban jóvenes músicos que se encontraron en los pasillos de la radiodifusora, fue allí donde surge la inquietud por formar una banda, pero no fue sino hasta 1958 que las Mary Jets, bajo la dirección del compositor y saxofonista Refugio “Cuco” Valtierra, tuvieron su primer ensayo.

Posteriormente, Discos Columbia les daría la oportunidad de grabar su primer álbum de estudio cuyo primer éxito radial fue El Rock del Ratón, canción escrita por Cuco Valtierra, y que gracias a la gran popularidad con la que contaba el joven púgil mexicano, el Ratón Macías, la grabación logró mantenerse en el gusto del público juvenil. A este primer logro radiofónico le seguirían cinco temas más, todos traducciones al español de María Antonieta Lozano: Ruleta, Chatanooga, Dulces tonterías, Mándame y Una dulce chica anticuada. Lamentablemente no lograron concretar un segundo material discográfico debido a la falta de confianza que mostraron los ejecutivos de Discos Columbia. Yolanda Espinosa sostiene que la razón que les dieron fue que la audiencia no iba a creer que ellas estuvieran tocando en verdad, esto nos da muestra de la poca visión de la sociedad de aquel entonces, y la falta de oportunidades contra la que debían luchar las roqueras de esa época.

Por otra parte, la segunda banda que surgió conformada exclusivamente por mujeres a mediados de los años 60 fueron Las Chic’s, que a diferencia de la las Mary Jets, éstas tenían una imagen más juvenil ya que vestían con pantalón de mezclilla, botas, boinas y camisetas a rayas.

En una época donde los cafés cantantes eran el punto de reunión de los jóvenes citadinos, y cuyas paredes se convirtieron en foros para las bandas de rock y baladistas, Las Chic’s, conformadas por Rocío Garcel (requinto), Rosa Loperena (guitarra de acompañamiento), Silvia Garcel (batería) y Maya Loperena (bajo), gracias a su trabajo en el café Ticky Ticky se dieron a conocer y fueron contratadas para presentase en el carnaval de Tampico.

Posteriormente discos RCA Víctor grabó su primer EP en el año de 1966. En dicho material aparecen cuatro temas: Chicharos dulces, Siempre siempre, Tú eres para mí, de las cuales Yo quiero un Beatle, que da nombre al disco, se convirtió en un éxito instantáneo. De guitarras suaves y melodiosas al estilo Beatle, Las Chic’s se convirtieron en una banda de rock propositiva y auténtica en un contexto en que Enrique Guzmán, Johnny Laboriel, entre otros, fueron desmembrados de sus bandas originales para convertirlos en estrellas solitarias.

A este primer EP le siguieron los discos de larga duración: Alto… Somos Las Chic’s (1967) con la disquera RCA Camden, cuyo sencillo fue Caramelo, para alegrar el corazón y todos los sentidos… Aquí están Las Chic’s (1973) de discos ECO, y Sola, triste y sin amor (1975) con la misma disquera. Todos los temas fueron interpretaciones de éxitos extranjeros adaptados al español. Sin embargo, cabe destacar que Las Chic’s no tuvieron a su lado directores de música como Mario Patrón o Cuco Valtierra que las orientaran en el sinuoso camino del rock, tampoco eran músicos de academia como las Mary Jets, sino que se foguearon en la práctica a base de tocar en todos lados a donde las invitaran, haciendo de ellas una banda con verdadero espíritu rocanrolero.

Aquí puedes leer la Parte 1. 

 

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