Carla Rippey: trayectos reconfigurados

Carla Rippey. 1979. Fotografía de Adolfo Patiño

Por Mario Mendicuti Abarca

En el Museo de Arte Carrillo Gil fue inaugurada Carla Rippey. Resguardo y resistencia. Exposición retrospectiva 1976-2016, curada por Carlos Palacios. Se exhiben más de 90 piezas, incluyendo dibujos, fotografías, arte objeto y libro de arte. Algunas técnicas utilizadas son el collage, la recuperación y edición de fotografías, la recreación —por medio del dibujo— de imágenes y la intervención de revistas.

La muestra se distribuye en dos núcleos, los cuales se despliegan siempre a la par. El primero, cronológico, presenta datos y documentación relacionados con distintos archivos y acervos bibliográficos. El segundo, temático y estilístico, vincula la obra de Rippey hacia el interior, consigo misma, sin atender a la fecha en la que se crearon las piezas que lo conforman.

En esta retrospectiva, la primera de la artista en México, su persona se convirtió en el tema y concepto cardinal. En la línea del tiempo se registran exposiciones, eventos familiares, profesionales y académicos. Asimismo, se incluyen su perspectiva ante la producción plástica y visual en la última parte del siglo XX mexicano, sus encuentros y desencuentros con el ámbito cultural y sus ideas sobre el papel del arte en la cotidianidad.

Carla Rippey. 1958. Fotografía de James Rippey

La Historia, la mujer, lo femenino y la representación de lo real son nociones que también marcan su obra. Por medio de la recuperación de fotografías antiguas construye narrativas y reenfoca hechos históricos. Causa y consecuencia se vuelven inservibles, pues el futuro transforma tanto al pasado como éste a aquél. Lo que normalmente es visto como sólo un molde o modelo, lo marginal, toma nueva fuerza para imponerse como centro y articulador de nexos y perspectivas.

Un ejemplo de ello es una pieza inédita de gran formato, que realizó expresamente para esta exposición, llamada “Cuando mi sangre aún no era mi sangre…” Un periplo desde la ciudad de Kansas hasta la ciudad de México, 1880-1920. En ésta, reconstruye algo parecido a una línea del tiempo sobre la inmigración a partir de fotografías del norte de México y del sur de Estados Unidos. Con ellas, plasma la idea de trayecto en diversos niveles: personal, vital, generacional, histórico y conceptual. El retrato pierde su estaticidad para cobrar movimiento. Esta marcha se representa también por medio de los hilos que bordan la pieza y que la constituyen como una unidad fragmentaria.

Carla Rippey. 2010. Choose your weapon 3 y 4.Catálogo de objetos peligrosos. Cole_20160615183107107

Así, es posible entender a partir de esta exposición que, por un lado, el collage es utilizado como técnica relacional entre lo que se considera alejado o disímil. La frontera es eso que se ha instaurado para ser transgredido, pues se prefiere la idea de continuum. Las variaciones rompen con lo monolítico y lo definido, ya sean de lo masculino y lo femenino, del norte y del sur, del español y del inglés o de lo culto, de lo pop y de lo popular. La máscara, la ficción, el espejo y la alteridad permiten esta transición en sus obras.

Por otro lado, lo identitario —cuya única constante es la mutación— se presenta en la búsqueda de figuras que cristalicen momentos e ideas. Al tiempo en el que el dibujo irrumpe en las fotografías, retomándolas, recreándolas y reinterpretándolas, Rippey configura una serie de características que, en conjunto, evocan paradojas que no por cotidianas dejan de ser impresionantes: la recuperación de lo abstracto por medio de lo real y viceversa.

Carla Rippey.Con el diablo, Xalapa

La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de octubre de 2016. Entre las actividades del programa educativo se encuentran visitas comentadas (el 26 de junio, el 23 de julio y el 20 de agosto, a las 12 h); un taller de libro de artista, impartido por Carla Rippey en septiembre; y un taller de gráfica expandida que impartirá La Trampa en octubre.

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