Platicamos con el elenco de Te prometo anarquía

Fotografía: Alberto Molina

Fotografía: Alberto Molina

Entrevista por Alberto Molina

Te prometo anarquía, de Julio Hernández Cordón, ya tuvo su estreno nacional el 26 de agosto y asistimos a su primera función en el Cine Tonalá. Conversamos con Diego Calva, Eduardo Martínez “Pelukaz” y Ashauri López sobre la cinta, sus proyectos  y perspectivas en torno al México actual.

LINNE (LM): Actualmente la película se ha presentado sólo en festivales y escenarios muy específicos. ¿Qué esperan ahora que el estreno será masivo?

DIEGO CALVA (DC):

Lo que más me gustaría es que la película tuviera una buena temporada en cartelera. Siempre el primer fin de semana es muy importante, y espero que generemos una buena taquilla para quedarnos más rato y que más pandilla nos vea.

PELUKAZ (PM):

Que la gente no sólo la vea, sino que apoye al cine nacional. Hace falta que los mexicanos veamos nuestro cine.

ASHAURI LÓPEZ (AL):

El primer fin de semana es muy importante y más allá de eso, queremos que la película se pueda llevar a otras plataformas y que más gente la vea. Este es un trabajo muy honesto y me parece muy buena representación de lo que está pasando en la Ciudad de México actualmente. Se me hacía chistoso que hasta hace unos meses se había presentado en otros países y no en la Ciudad de México. Es muy interesante cómo ha cambiado en redes sociales la percepción  sobre la película a partir de su estreno aquí en la ciudad y ahora con su estreno masivo, me parece que va a causar mucho más ruido.

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Fotografía: Alberto Molina

LM: En cuanto al resultado de la película o a nivel personal ¿Tienen algún miedo en particular?

DC:

Mi único miedo sería que ya no me dieran papeles protagónicos (risas).

PM:

Miedo como tal, no. Como mi círculo son las patinetas, por un momento estuve nervioso de qué es lo que iban a decir los patinadores acerca de la película, ya que es un círculo muy cerrado y somos como cavernícolas. Creo que lo que salga de la película no será miedo, porque se trata de agarrar (sic) todo eso con gusto. No hay miedo, sino emoción.

LM: ¿Qué tanto ven de promesas y de anarquía en la película?

DC:

Para mí, la película retrata a la juventud en medio del fracaso, en un constante tropiezo adrede. Es una promesa de anarquía en el espíritu. El título viene de un blog de poesía de Guatemala y tiene una onda chaira muy pacheca que aunque no es literal, agarra la esencia de la película.

PM:

Como dijo Diego, la película tiene esa esencia anárquica. Son dos personajes que se meten en problemas, que no siguen las leyes y las rompen sintiendo que todo el tiempo están hasta la madre de tanta mierda.

AL:

Yo creo que la Ciudad de México es muy anárquica. Aunque hay un orden dentro de tanto caos,  siento que todo en esta ciudad está sostenido con chicles. Parece que México siempre está al borde del colapso y de la completa anarquía pero al final se restablece el orden. Eso es lo que más me gusta de la película. Siempre hay varios niveles de anarquía, como la situación personal de los protagonistas, así como el contexto en el que viven y las situaciones que enfrentan, en las que van aumentando las capas de tensión. Me gusta que la película refleja el caos de la existencia de la juventud mexicana actual sin tener realmente una agenda, sino todo se ve derecho y como es, objetivamente.

Fotografía: Alberto Molina

Fotografía: Alberto Molina

LM: ¿Cuál es su lectura en torno a la diversidad social de México, por ejemplo el skateboarding o la homosexualidad, con respecto al resto de América Latina?

DC:

La Ciudad de México, dentro de su caos y su código extraño de orden, es un lugar abierto sexualmente donde la pandilla es cada vez más libre. La película aborda este tema de una forma muy chida, no tan clavada en si es blanco o negro. Ahí está justamente la anarquía en la sexualidad de estos chavos, en la que hay más amor que sólo un pito o una vagina. Por otro lado, fui a Brasil a un festival de cine LGBT y para ellos la película no fue suficientemente gay, en cambio, hubo comentarios por ejemplo en Costa Rica, donde nos preguntaron que por qué la cinta estaba en un festival de cine normal si era una película gay. En ese sentido está padre que la cinta aborde la sexualidad sin etiquetas y no de forma panfletaria, porque hasta en el mundo del cine hay la necesidad de etiquetar.

PM:

A final de cuentas la película no tiene una bandera, sino una realidad en la que vivimos. Por un momento, en la película se te olvida que estas dos personas son homosexuales y más bien piensas que son dos seres humanos más.

AL:

Vivimos en una sociedad en la que todavía se filma o escribe estereotipando la sexualidad de una manera súper denigrante. En esta película eso no es un factor o una problemática, ni algo que marque mucho la historia y me parece que ese es un gran paso.

LM: ¿Esta película les cambió a ustedes el panorama en ese sentido?

PM:

Yo era más vale verga. No me interesaba lo que pasaba en mi país y menos en cuanto a la juventud.

DC:

Yo nunca he tenido problemas con eso, no me considero heterosexual ni bisexual ni homosexual. Nosotros siempre hemos sido muy abiertos en ese sentido.

AL:

A mí me cambió el panorama en cómo ver la ciudad. Por primera vez veo una película donde la gente habla como realmente lo hacemos aquí en la Ciudad de México. Me hizo ver que es posible una película donde no se vea tanto la mano del guionista y que las cosas son más naturales. Aquí se habla muy coloquial y es algo muy representativo de nosotros en la ciudad. Yo considero y persigo que todo el arte, en general, debe ser así, natural y como la gente es. Te prometo Anarquía es más una fotografía del lenguaje.

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LM: En retrospectiva, ¿Hay algún momento o aspecto en la película que ustedes cambiarían?

DC:

Lo que se ve en la película es un 40 por ciento de lo que se grabó (sic), lo demás no aparece. Siempre tienes esa idea de que hubiera estado chingón incluir tal o cual escena, pero yo me entrego por completo a las manos de Julio y así como él lo decidió me pareció perfecto.

PM:

Creo que a la cinta no le falta ni le sobra. El primer corte era de cuatro horas y al final quedó en una hora con cuarenta minutos. Creo que así como Julio la presentó fue lo mejor y se entiende muy bien.

LM: ¿Qué sigue para ustedes después de Te prometo anarquía?

PM:

Yo ya me clavé en querer ser actriz (risas). Ya tuve un papel en otra película, en una codirección de Raúl Rico y Eduardo Giral, se llama “Los débiles” en Mazatlán. Acabo de terminar de filmar un corto para una tesis del CCC de Armando Salomo. Yo creo que el cine es de esas pocas cosas en las que puedes alzar la voz sin que haya problema en esta sociedad tan destruida.

DC:

Yo también ya hice otra película. Soy el protagónico de la ópera prima de José Ramón Chávez y además soy alumno del CCC. Quiero seguir actuando y haciendo cine, que es lo que más me gusta, ya sea escribiendo, grabando, dirigiendo, actuando o hasta sirviendo los cafés, no hay pedo.

AL:

Gracias a esta película más gente ha conocido mi trabajo. Yo me dedico a dirigir y escribir guiones de videoclips y estoy empezando a hacer cortos. Yo antes era muy ajeno al mundo del cine y ahora me he involucrado más.

LM: ¿Qué le dirían a la gente para invitarla a ver la película?

PM:

Que no se van a arrepentir de verla. Hay amor, acción, drogas y hay seres humanos con emociones que estoy seguro les van a mover algo.

DC:

Que se animen a ver un retrato bien chido de la juventud y del México actual.

AL:

Es una película muy significativa. Creo que realmente va a pasar a la historia al nivel de grandes cintas en la historia del cine mexicano.

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