Los Viejos: máscaras de látex con el sonido de un toro encabronado

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Fotografía: Lluvia Ramírez

Por Alejandro Arriaga
Hoy me gustaría introducir a una de las bandas de punk grind-core o lo que sea que tocan estos muchachos que, creo, aunque ya tienen un rato en la escena y han formado un fiel séquito de fans, necesitan mucha más atención y fama de la ya recibida. Los Viejos son un dúo formado en el 2010 en la Ciudad de México con la idea en mente de ser tan solo “dos cerdos tocando”. Jordi Alancot y Leo Padua  son quienes dan vida a los viejos bribones Jacobo y Eustaquio, respectivamente, para darnos muestras del demoledor sonido que sale de sus instrumentos.

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Fotografía: Lluvia Ramírez

Hasta el momento, sólo tiene un E.P. de poco más de 15 minutos de duración, pero ese cuarto de hora es suficiente para concentrar la energía que posee la banda; este material puede escucharse íntegro en la página de la banda junto con un par de temas sueltos e incluso una sesión que tuvieron en radio Ibero. Pero volviendo a su EP, Quebrantahuesos demuestra lo qué hacen desde geriátrico. Sólo siete temas son necesarios para despertar una energía violenta, las machacantes guitarras de Jacobo, simples y duras, sin adornos que puedan arruinar la pesadez, están respaldadas por los relampagueantes tambores y el doble bombo de Eustaquio, ellos juntos no se detendrán ni un momento para dejarte respirar.

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Fotografía: Lluvia Ramírez

Sus rolas van al punto, sin pretensiones de ningún tipo, dejan que la melodía hable por sí misma. Dolencias de la edad, la vida de viejo y orgullo de serlo, patinetas, alcohol son lo que dominan en ellas; fuera los temas profundos, la cuestión es derretirte el cerebro con su música. También en el escenario, la explosión de energía es increíble, nada más sorprendente que ver a dos sujetos pretendiendo ser un par de viejos en máscaras de látex actuar de una manera tan viva y fresca, llenar el escenario con su presencia y hacer chingo de ruido.

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