Así fue el Festival Anónimo con Porter, Baltazar y más

Baltazar. Fotografía: José Luis Ramos

Fotografías: José Luis Ramos

Por Ulises Miguel

Con nombres como Porter, Juan Pablo Vega, Daniela Spalla, Technicolor Fabrics, Baltazar y Mylko, la primera edición del Festival Anónimo se convirtió en un aparador sonoro para los músicos independientes de México, Venezuela, Colombia y Argentina. De esta manera, el pasado 3 de junio, el Pepsi Center de la Ciudad de México albergó a un público que buscó conocer nuevos proyectos, pero también apoyar a aquellos talentos consolidados en una escena musical fuera de las plataformas masivas.

Con Baltazar obtuvimos un ambiente de melancolía y catarsis atmosférico que venía presentando la agrupación desde el inicio de su trilogía musical en 2014; Lluvia es el mejor tema para conocerlos si por alguna razón no alcanzaste a ver su show. Por otro lado, con Mylko bailamos bajo la incitación de capas sonoras y sonidos artificiales manipulados por este dúo que inició su trayectoria en el mundo virtual del internet.

Porter. Fotografía: José Luis Ramos.

El turno del reproche sentimental o las declaratorias de amor se manifestaron cuando Daniela Spalla soltó balazos al corazón con Prometí y Amor Difícil, acción que repetirían Los amigos invisibles con una dosis de placer y baile con La que me gusta, Ponerte en cuatro, Corazón Tatú o Cuchi Cuchi al momento de dar cierre al festival y  así convertir el recinto en una pista nocturna de movimientos desenfrenados.

La presentación de Porter sin duda fue un recordatorio del porqué esta banda mexicana es una de las más interesantes en los últimos años, no sólo por la propuesta sonora que os ha caracterizado desde Atemahawke y que vinieron a reforzar con Donde los ponys pastan, sino también por esa búsqueda de identidad con Moctezuma a través de una interpretación del legado prehispánico  con experimentación instrumental, atmósferas y letras que no caen en un nacionalismo gastado.

Technicolor Fabrics. Fotografía: José Luis Ramos.

Con un show repleto de temas pertenecientes a su tercer disco como Murciélago, La China, Huitzil y Palapa, Host of a ghost de su segundo álbum, Espiral de su lanzamiento debut y Cuxillo, tema posterior a Moctezuma,  la nueva alineación de Porter llenó de energía, recuerdos, nostalgia y amor a un público que continúa apoyándolos aún después de su largo retiro de los escenarios, su regreso épico en 2013 y su futuro incierto tras la salida de Juan Son.

Otra de las agrupaciones que alzó las voces de los asistentes fue Technicolor Fabrics, quinteto que se encuentra promocionando su más reciente producción titulada Bahía Santiago. Entre la lista de canciones presentadas por la banda se encuentran Tiernos, uno de sus sencillos más recientes, Ruleta, Nuestro día, Nunca nada y Fuma, tema que interpretaron con Siddhartha sobre el escenario.

Daniela Spalla. Fotografía: José Luis Ramos.

Al contar con este repertorio, la banda que compartió escenario con The Whitest Boy Alive no sólo hizo del Pepsi Center un eco temporal de sus letras de amor y desamor cotidiano, también aumentó el furor que sale del corazón para encontrar un desahogo a través de la música.

En el momento que Siddartha hizo su aparición ante un público encendido, supimos que Bacalar,  Náufrago, Únicos y Loco (tema en el que Caloncho subió a la plataforma para cantar en dúo con Siddartha) serían un detonante para alcanzar un estado de satisfacción emotiva, tarea en la que también colaboró Juan Pablo Vega con temas de sus producciones Nada personal y Vicio durante su presentación en este festival.

Sin duda, esperamos que la próxima edición reafirme la calidad sonora del Festival Anónimo y con ello construir una historia de apoyo a la música independiente.

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