David Bowie o el hombre que cayó en la pantalla. Parte 1: 1969- 1979

David Bowie in Nicolas Roeg's THE MAN WHO FELL TO EARTH (1976). Courtesy Rialto Pictures/StudioCanal.

David Bowie in Nicolas Roeg’s THE MAN WHO FELL TO EARTH (1976). Courtesy Rialto Pictures/StudioCanal.

Por Qornelio Reyna

Todos sabemos que el recién fallecido David Bowie (nacido como David Robert Jones en 1947) es uno de los músicos más importantes del siglo XX y una figura pop de talla internacional. También es bien sabido que Bowie era un personaje muy teatral. Incluso, el mismo Bowie era el alter-ego de David Jones (como lo decía su ahora viuda, la modelo somalí Iman).

Por lo que no se puede dejar pasar esta faceta de su vida, pues él mismo declaró que cuando realizó la gira de Ziggy Stardust “era más un actor que un rockero”. Todos sus grandes personajes fueron un montaje de un hombre multifacético. Ésta es una semblanza que recopila su andar por el cine, exceptuando sus videos musicales, que suman alrededor de 51.

El David Bowie actor, tuvo una carrera interesante, pero muy infortunada, pues sus participaciones son más de culto que reconocidas por los cinéfilos y los críticos, pero no por eso menos válidas, pues así como fue de diverso en su andar musical, codeándose con los mejores de su tiempo, también lo vivió en el plató al lado de directores como David Lynch, Nicolas Roeg o incluso Christopher Nolan.

Todo comenzó en 1969, año en que apareció su disco Space Oddity, cuando tuvo un pequeño papel de extra –sin crédito- , en la película The Virgin Soldiers (John Dexter), ambientada durante la Emergencia Malaya de los años 50. Para principios de los 70’s, Bowie tomó clases con el actor, mimo y bailarín Lindsay Kemp, una leyenda viviente del teatro británico, quien además de instruirle en el arte actoral, también le ayudó a preparar sus shows de Ziggy Stardust, personaje que le tomó  años en perfeccionar.

Los 70’s:

Su gran salto a la pantalla grande oficialmente, fue de la mano del ya mencionado e infravalorado Nicolas Roeg en 1976 con la película The Man Who Fell to Earth, drama sci-fi basado en la novela homónima de Walter Tevis. Tan espectacular como triste, se valió de los aplausos del escritor Phillip K. Dick. La película no tuvo mucha impronta dentro del circuito comercial, pero se ganó el corazón del público y un título como filme de culto rápidamente.

 Cuenta la historia de Thomas Jerome Newton, un alienígena que llega a la tierra en busca de agua para su planeta, pero termina fundando su propia compañía de tecnología, misma que tuvo que abandonar por sus adicciones. Tan a gusto estaba Bowie con el resultado que tomó gran parte del concepto para su álbum Station to Station y el posterior Low, con el que iniciaba su trilogía de Berlín.

En 1978,  regresaría en un drama de entreguerras dirigido por David Hemmings, Just a Gigolo, donde interpreta a un desdichado militar que termina trabajando como gigolo y en sus tiempos libres ayuda a edificar el gobierno Nazi en Alemania.

El filme tuvo problemas durante su producción. Entre otros, destaca el hecho de que la ansiada escena en la que Bowie y la mítica Marlene Dietrich se encuentran, fue hecha con técnicas de montaje para desdicha de Bowie. También aparece una Kim Novak muy en forma. La película tampoco tuvo éxito comercial y es considerada de culto, a pesar de sus grandes faltas.

Durante estos años alcanzaría el éxito musical, no a nivel comercial pero sí a nivel artístico y conceptual, tanto en sus años glam como en sus experimentaciones junto a Brian Eno  en Alemania.

 

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