Ver el cine de Godard es como pensar en ideas muy dispersas

AaL

Por Góngora Balán

Adiós al lenguaje de Jean-Luc Godard (2014) se contruye a partir de la contraposición:

Tomas visualmente armoniosas y sobrias se contraponen a planos holandeses y encuadres, quizá, azarosos y descuidados.

Un bosque y un lago se entretejen con una ciudad. Naturaleza y cultura.

Un animal (un perro) traza un camino silencioso hacia ninguna parte, deambula y se pasea sin coerciones. Una pareja encerrada en su casa discute sobre la libertad.

Un hombre y una mujer caminan desnudos en su casa sin saber encontrarse. Hay un espejo que los reproduce y que les recuerda que la otredad ya habita en ellos.

godard

Música clásica, ruido y silencio.

Colores cálidos y fríos. Colores suaves y chillones.

Entre la poesía y la antipoesía, Godard contruye un discurso para destruir discursos. Paradoja.

Retazos de frases, diálogos incompletos, la ausencia o minimización de la narración, la yuxtaposición de música clásica, ruidos y silencios, componen esta producción que, desde el título, se despide del lenguaje, al menos, de los lenguajes predeterminados en una gramática.

¿Qué gramática cinematográfica destruye Godard, cuál nueva propone? ¿Quiénes más hacen o han hecho esto?

 

Ficha técnica

Dirección, guión y edición: Jean-Luc Godard

Fotografía: Fabrice Aragno

Productor: Brahim Chioua Vincent Marabal, Alain Sarde

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