¿Por qué Katniss Everdeen y Hermione Granger tienen tanto éxito?

TIME-JENNIFER-LAWRENCE

Por  Nikte Shiordia Coronado 

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Quiero hacer una aclaración antes de empezar mi debraye: no haré un estudio feminista sobre estos dos personajes. Odio el feminismo con odio jarocho (sea lo que sea que signifique el término “jarocho” en este contexto) y parte de ese odio consiste en no ser feminista.Verán, hace algunos ayeres andaba en el Sanborns hojeando una revista de cine (si no me falla el cálculo, se trataba de Cine Premiere). Han de saber que yo soy de esas lectoras marginadas que no compran revistas ni están suscritas a ninguna publicación en parte por falta de ánimos, en (muy buena) parte, por falta de varo; por tanto, no se sorprendan al saber que sí, en efecto, yo me leo TODAS las revistas de cine consideradas “prestigiosas” (entre ellas, Cinemanía y Cinetoma) pero todas ellas en Sanborns o en mis esporádicas visitas al Wallmart.

Total, que hace algunos ayeres andaba hojeando una revista de cine y en la encuesta de ese número la pregunta había sido “¿Cuál de estos personajes femeninos es tu favorito?”, y entre dichos personajes estaban Hermione Granger, de Harry Potter, Katniss Everdeen, de Los juegos del hambre, Bella Swan, de Crepúsculo y la protagonista de Cazadores de Sombras. Me llamó la atención el dato de que la ganadora de la encuesta había sido mi adorada Hermione con más del 50% de los votos, seguida de mi también adorada (aunque en muy menores proporciones) Katniss con un 26%. Bella Swan obtuvo la raquítica cantidad del 3% de los votos y de las otras, mejor ni hablar.

Si los resultados estuvieron o no amañados, no lo sé ni me voy a poner a indagar sobre el asunto. Lo que sí sé es que Hermione Granger y Katniss Everdeen son personajes que se han vuelto sensación entre el público, tan es así, que cuando Emma Watson sale en Las ventajas de ser invisible o en Ladrones de la fama o en Mi semana con Marilyn, nadie parece percatarse de su presencia, a pesar de que a mí en lo personal me parece buena actriz (no de las que podrían convertirse en candidatas al Óscar, pero sí una buena actriz de comedia “de calidad”).

Lo mismo pasa en el caso de Lawrence: ella, en contraste con Watson, sí ha ganado premios de la Academia (ganó el de mejor actriz hace un año por Los juegos del destino), ha actuado con actores de calidad como Cristian Bale, Robert De Niro, Amy Adams, etc.; pero a pesar de que aún antes de actuar en Los juegos del hambre tuvo nominaciones al Óscar y todo eso, no fue sino gracias a esta saga que pasó a la historia. Pero… ¿por qué se da esto? Puede haber muchas razones, o puede que realmente no sean muchas, no lo sé. Las razones que yo considero, mis razones las enumeraré a continuación, esperando que sean convincentes (y si no lo son, pues ni modo, nadie es monedita de oro):

1. Sus orígenes.

En efecto, uno de los factores que hacen a estos dos personajes tan admirables es el hecho de que no provienen de “buena cuna”. Hermione es hija de padres no magos y esto es considerado una deshonra en el mundo mágico, principalmente entre los de “sangre pura”; sus padres son dentistas, una profesión completamente intrascendente entre los magos, pues éstos no necesitan dentistas para tener dientes sanos, lo pueden arreglar todo con la varita mágica (o eso intuyo, porque curiosamente en ninguno de los libros se habla sobre caries, a pesar de que a cada rato se habla sobre dulces); y aún así, es considerada entre muchos la bruja más inteligente de su clase, incluso por los profesores indeseables (“¿No se cansa de ser la insoportable sabelotodo?” le dice Snape en la tercer película).

 Katniss, por su parte, no se queda atrás. Ella proviene del Distrito 12, el distrito considerado como el más miserable entre todos los 12 distritos (esto no se dice explícitamente en las películas, pero en los libros se remarca a cada rato). La actividad económica de su distrito es la minería, un oficio que acarrea consigo muchos peligros y que provoca la muerte del padre de Katniss. Ésta, al ser la mayor de dos hermanas y al tener una madre pusilánime, se ve obligada a ser cabeza de familia, lo cual la orilla a cometer actos ilícitos en su distrito como el de la cacería. Todos estos factores la vuelven muy fuerte de carácter y hasta cierto punto, dura. Y es esta dureza y esta rebeldía lo que la hacen llegar lejos, muy a pesar suyo.

2. Su actitud ante la vida.

Hermione y Katniss no son mujeres que uno como espectador o lector pueda considerar “víctimas”, y esto es de vital importancia para mi análisis. Observemos la actitud de Bella Swan: todo el tiempo sufre por Edward Cullen o por Jacob; si le duele el maldito tobillo, alguno de los dos se debe partir la madre para sobárselo; si tiene frío, alguien debe dormir con ella. Esta actitud tan pusilánime ya no es coherente con los tiempos modernos: ¿tienes frío?, te compras un chocolate caliente o simple y sencillamente te pones un suéter, no te pones a fastidiar; ¿te duele el tobillo?, te amarras un trapo caliente en tu zona lastimada, o te pones una venda, o te sientas a descansar; ¿te marea la sangre?, pues te jodes, porque la tendrás que ver cada 28 días en tus bragas, no hay de otra.

En cambio, Hermione y Katniss son lo que hoy en día conocemos como “mujeres de acción”. Hermione intenta resolver los problemas que se le presentan y, en más de una ocasión, es de hecho ella quien resuelve los problemas de sus amigos varones: que si se le rompió la nariz a Harry, repárala, que si Ron tiene problemas con sus trabajos escolares, ayúdalo, que si hay que jugarse el pellejo y brincarse las reglas para conseguir la poción multijugos, o un buen maestro de Defensa contra las Artes Oscuras, házlo. Y lo que es todavía más de admirarse: si debes olvidarte de que tienes padres y familia para proteger a los tuyos y si debes de olvidarte de ellos para que las cosas salgan bien, házlo. Hermione se sacrifica y afronta las cosas como vienen, por muy dolorosas que puedan ser.

Katniss por su parte ha tenido que pasar por muchas pruebas. Se ha tenido que volver cabeza de familia, ha hecho todo tipo de sacrificios, como ofrecerse de tributo para los juegos como modo de proteger a su hermana Primrose y ha tenido que soportar todo tipo de presiones (principalmente las que ejerce el presidente Snow sobre ella). Y aún así, sigue mostrándose fuerte, aunque a veces no se sienta así; sin mencionar su incipiente rebeldía, que no la abandona si siquiera en los peores momentos.

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3. Su inocencia y humanidad

Como lo dije en entradas anteriores cuando hablé de Rachel Berry: la dureza no está peleada con la inocencia. Sí, Hermione llega a ser una desgraciada con sus amigos, mandona y regañona, a veces demasiado obsesiva con su vida escolar y terriblemente terca. Pero no por eso deja de ser la amiga que todos quisiéramos tener y la chica por la cual más de uno pelearía (y no por mamaditas como Bella Swan):  es leal, es sensible, es lista y aguerrida. Toda una verdadera joya.

Por otra parte, Katniss deja ver una doble personalidad bastante interesante: por un lado, es muy dura, egoísta y rebelde, pero por el otro es sensible, y más de una vez da muestras de fragilidad cuando más vulnerable se siente, ya sea por las presiones de Snow o por los sentimientos encontrados que le provocan su mejor amigo Gale y su eterno enamorado Peeta. Sin mencionar la turbación que siente ante las personas “atrevidas” o “violentas” (como Joanna).

El hecho de que sean protagonistas con cualidades extraordinarias como el buen manejo de la varita mágica o del arco no les quita la humanidad. No se muestran implacables ni insensibles ante la miseria humana, por muy malas que sean las personas con las cuales combaten; tampoco se les muestra como asexuales: tanto Hermione como Katniss tienen deseos, y con deseos no me refiero exclusivamente a lo carnal, sino a lo sentimental: en momentos, necesitan que alguien las abrace, que les muestre cariño, necesitan dejar de ser mujeres “de admirarse” sólo para pasar a ser simples personas con necesidades, igual que todas.

No están construidas de manera acartonada. No son títeres a los que se les pueda manipular (como los personajes telenovelescos) ni tampoco amazonas andrófobas asexuales que sólo piensen en la lucha y en matar sin pensar en sus debilidades como seres humanos, a pesar de que ambas sagas son claramente épicas y el tema de la lucha es importante en ellas.

4. Su personalidad en la pantalla.

Con “personalidad” me refiero a la imagen que estos dos personajes proyectan en la pantalla. Cada personaje tiene una imagen particular que se le escoge con toda la intención de proyectar algo: si tiene cabello largo en vez de cabello corto, si tiene cabello rojo en vez de cabello negro, si usa ropa oscura en vez de ropa clara o si viste de manera conservadora en vez de vestir a la moda dice mucho de lo que intenta proyectar.

Comencemos con Hermione: en los libros se la caracteriza como una chica de cabello enmarañado, castaño claro y dientes incisivos más grandes de lo normal; no se le pone como “fea”, pero tampoco como alguien con belleza despampanante; y aún así, atrae a Viktor Krum y a Cormac McLaggen, ambos jugadores de quidditch. En la pantalla no se distorsiona la imagen de Hermione al grado de que no se parezca a las descripciones que da el libro, pero obviamente está corregida y aumentada: para empezar, la actriz, Emma Watson, de ascendencia francesa, tiene una cara demasiado fina para lo que el personaje del libro requiere; y a pesar de eso, en la pantalla no se le pone como “provocativa”: viste a la moda, aunque no de manera llamativa (discreta, pues)y sí, tiene el cabello suelto todo el tiempo, pero en vez de estar enmarañado propiamente dicho, está quebrado y hasta se le ve bien (en serio, en los libros se le describe como “cabello de estropajo”). Su personaje en la pantalla resulta, en mucho, más atractivo que Cho Chang y Fleur Delacour.

Esta imagen nos da la finta de que sí, se puede ser nerd pero no por eso dejar de ser bella o sofisticada, una fórmula que aún a pesar de lo que pueda pensarse, funciona, sobre todo porque es más realista de lo que pueda parecer: los nerds no son lo que te proyectan en las películas sobre chicos que se visten como si fueran al catecismo y no a la escuela, con lentes de fondo de botella, barros y corbatas de moño: los nerds son en realidad menos freaks de lo que parecen.

Y ahora, pasemos a Katniss: en los libros no se le caracteriza de un tipo en particular porque está narrado en primera persona, en cambio, en las películas se le pone como una chica de arreglo sencillo y hasta algo masculino pero guapa: sólo usa vestido en ocasiones especiales y generalmente anda vestida con pantalón, chamarra de piel y botas; se peina con una trenza que le cae de lado y casi todo el tiempo está con su arco; su cara, a pesar de lo duro de su carácter, dennota cierta inocencia, cierto candor que no muestran por ejemplo Enobaria o Joanna.  Katniss es dura porque las circunstancias la han orillado a eso, pero no por eso deja de ser inocente en más de un aspecto. En ese sentido, la elección de la actriz protagónica Jennifer Lawrence no es casual, y la imagen que se le da, tampoco.

¿Qué concluyo de estas comparaciones? que el verdadero éxito de estos personajes es ni más ni menos que su neutralidad, el equilibrio con el que están construidas. Un personaje que funge como eterna víctima todo el tiempo resulta fastidioso, por no decir algo machista: ya no vivimos en el siglo XIX, en el cual las mujeres aún eran un cero a la izquierda y necesitaban del hombre para sobrevivir y para ser. Por otra parte, un personaje que se presenta ante el público como completamente independiente, rudo y hasta partemadres resulta por un lado inverosímil y por otro lado se le ignora, pues todos sabemos que una persona sin sentimientos o sin lazos con otras personas no es una persona per se. Y lo que el usuario busca es que el protagonista le resulte empático, que pueda identificarse con él. Muchas (y seguramente muchos) se sentirán identificad@s con estas dos chicas no precisamente por su calidad de heroínas, sino por su calidad de humanas, en realidad.