Con The Guadaloops experimentamos su hipnótico rap-jazzístico

Fotografía: Tania Campos

Fotografía: Tania Campos

Fotografías: Tania Campos

Por Ulises Miguel

Adentrarte a la propuesta sonora de The Guadaloops no es sumergirte en una demostración típica de poder lírico o participar en ese juego darwinista expresado en la agresión verbal para demostrar quién es el más fuerte, ya que Ferdinand González, Fermín Héctor Sánchez y Franco Genel van por un camino donde el rap se convierte en una expresión de posibilidades creativas.

Por tanto, al escucharlos puedes encontrar un ensamble entre las rimas, lo “jazzy”, las texturas y la introspección sonora.  Toda una amalgama que fue presentada en el Foro Indierocks de la Ciudad de México bajo el nombre de Almanueva.

Con este álbum, tercero en la carrera de The Guadaloops, volvimos a pisar el terreno de la fusión y experimentación de beats, voces e instrumentos, pero descendimos a un estado más personal y anímico de la agrupación; es por ello que Besar en Luna Llena se trasformó en la entrada a ese ambiente psíquico que culminaría con Somnífera… pero en el camino encontraríamos viejos conocidos almacenados en otros materiales de la banda.

Fotografía: Tania Campos

Fotografía: Tania Campos

Cuando sonó Almanueva, tema que da título a la grabación de estudio presentada en esta noche, escuchamos un “renacimiento” entre pies mojados por la esperanza y un beat constante bajo la voz cautelosa de Fermín y el rap  Franco Genel.

Después llegaría una ola de actitud con Nunca Es Tarde para incitar con mucha fuerza las manos en el aire y simultáneamente crear una sonrisa entre la niebla y el desamor; con Meta-Crush la adrenalina del público no se apagaría, pero sí entraría en una situación que podríamos llamar “recordando a esa atracción fatal”.

Al sonar Hombre Caja y Para Veintiuno reafirmamos que el sonido de esta producción de The Guadaloops nos llevaría por un camino de alivio y destrucción mientras las gorras, los jeans y la cerveza se consumían en ardor nocturno causado por los fans que llenaron completamente el Foro Indierocks.

Fotografía: Tania Campos

Fotografía: Tania Campos

El turno de Somnífera no podría demorarse más y su sonido actuaría como un sedante o una pastilla de rap-jazz hipnótico. Al sumar todo esto es imposible olvidar una presentación guiada por la abstracción sonora y  las letras reflexivas, por lo que quizá el velo transparente que cubría el escenario antes de que el concierto iniciara, fue una representación material de la transformación o un simbolismo de un alma nueva.

 

 

 

 

 

 

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