EL JUEGO Y LA SINTESIS EN HEY! WOIZECK, PERRO!

HWP 1

Por Jazmín Arizmendi

El equipo creativo que toma como punto de partida la inconclusa obra de Woyzeck de Georg Büchner, escrita en 1836 y que en 2016 retoman como punto de exploración libre son los siguientes: Carmen Ramos, Roldán Ramírez, Anabel Saavedra, Alejandro Navarrete, Roberto Campos, Juan Carlos Saavedra e Isaí Flores. Quien encabeza y plantea la idea es Carmen Ramos, experimentada actriz, productora y directora de teatro. El equipo se asume dentro de un modelo o forma de teatro contemporáneo donde convive más una horizontalidad en cuanto a la colaboración y a la experimentación con el texto a manera de intervenciones y dispositivos.

Comenta, la directora, que Woyzeck es un clásico ya que se nos repite en la vida actual cada vez que un hombre trata de reducir a otro. Con dinámicos cuadros, se mantiene el formato escénico donde las ideas se desarrollan independientemente, a manera de intervención a partir del texto, evitando lo evidente que el texto literal cuenta y generando momentos, puntos de vista,  que el equipo exploró sobre el texto, de una manera muy válida y libre. Haciendo así, que la historia de Woyzeck queda referida, aludida, resignificada y fragmentada.

HWP8

Hey! Woyzeck, perro! La tragedia del hombre común, es una oportunidad de asistir a una promesa de participación del público, donde el espectador se ve seducido por el juego escénico e interactúa con el actor y el dispositivo teatral. Se nota que es la intención de anclar el fenómeno del teatro con la experiencia de participación colectica, incluyendo al público, donde se puede entender la raíz del teatro, en su parte de fiesta y juego. Sin embargo, es una apuesta que se debe cuidar mucho, pues no se pueden medir las consecuencias de las interacciones que el público tenga, como pasó en la función que vi, donde casi un espectador tiene un accidente. Sin duda, resulta hasta cierto punto emocionante pues es impredecible, pero el dispositivo parece de mayor peso que el texto o que las actuaciones, aunque sustentadas sobremanera en múltiples acciones físicas de gran desgaste enérgico.

El juego, que en primer lugar es de azar, se degrada a la brutalidad que desvirtúa y critica a la construcción del ser humano que la civilización ha intentado pulir. Pero, el hombre, resulta siempre inacabado e imperfecto; características que salen a relucir de forma patológica, en la obra. “Es un tiempo donde no hay fe ni sentimientos”, señala el texto. Es un centro de experimentación anti-ético, un lugar de iniciación, como señala la primera escena.

HWP7

Este Woyzeck se configura en el cúmulo y en el ritmo vertiginoso y cortante. Evidencia un vacío y finalmente un sin sentido, donde el hilo conductor es la violencia. Un discurso delicado y muy manoseado quizá hasta normalizado o ignorado, pero no menos importante. El espectador sin respuestas, se queda con la responsabilidad y tarea de hacer síntesis al respecto, como sucede frecuentemente en la tendencia de lo contemporáneo. Aunque no siempre pasa pues la cantidad de cosas, fragmentos de textos, a un ritmo progresivo, deja la cabeza saturada y con ánimo de sobriedad.

 

Advertisements