Gerzso, Gerzso, Gerzso, la última visita

16028-paisaje-clasico-1960-gerzso-gunther-oleo-sobre-madera-comprimida-soporte-100-x-72-cm-marco-1023-x-745-x-65-cm

Por Mario Mendicuti Abarca

Del 17 de octubre del 2015 al 28 de febrero de 2016 se expuso en el Centro Cultural Tlatelolco Gerzso, Gerzso, Gerzso, muestra que conmemoraba los 100 años de nacimiento de Gunther Gerzso. La coordinación curatorial estuvo a cargo de James Oles y de Julio García Murillo, quienes proponían no realizar una retrospectiva, sino una revisión de sus distintos períodos característicos, sin darle prioridad a lo cronológico.

Motivados por este mismo espíritu, crearon nueve espacios independientes en la sala de exposición, en los que un curador diferente presentaría una visión sobre Gerzso. Así, el nombre de la exhibición hace también referencia a estas facetas: “Gerzso surrealista, Gerzso artesano, Gerzso arcaico y moderno, Gerzso glamouroso, Gerzso escenógrafo y extranjero, Gerzso arqueólogo y Gerzso clásico”. Estos fragmentos curatoriales permitían observar una perspectiva seguida de otra, relacionándolas pero no mezclándolas.

16022-argos-1960-gerzso-gunther-oleo-sobre-madera-comprimida-soporte-767-x-102-cm

Las secciones y sus encargados fueron: James Oles, “El cuaderno de dibujos surrealistas”; Sandra Zetina, “Gunther Gerzso, el artesano”; Kathryne E. O’Rourke, “Abstracción, arcaísmo, arquitectura”; Arden Decker, “El efecto Gerzso: Grupo Arte Urbano (UR) y el No-Grupo en los años setenta”; Peter Krieger en colaboración con Luis Carrera-Maul, “Erosión y arqueología alternativa en Tlatelolco. Diálogo con Argos de Gunther Gerzso”; Cristóbal Andrés Jácome, “Glamour Maya”; Regina Tattersfield, “Se busca a Gerzso en Estados Unidos”; Jesse Lerner y Sandra Rozental, “Estratigrafías de Gerzso”; y Natalia de la Rosa, “Espacio, clasicismo y posguerra”.

En “El cuaderno de dibujos surrealistas” se permitía observar el diálogo que el mexicano tuvo con los exiliados europeos de la Segunda Guerra Mundial y, al mismo tiempo, con el arte precolombino del preclásico. Por medio de facsimilares, se mostraban las relaciones visuales y los trazos automáticos que posteriormente serían definidos a manera de siluetas y perfiles, que recuerdan a las figurillas femeninas de arcilla.

16011-lab-na-1959-gerzso-gunther-oleo-sobre-tela-soporte-122-x-1005-cm-marco-1395-x-1177-x-6-cm_732

 “El efecto Gerzso: Grupo Arte Urbano (UR) y el No-Grupo en los años setenta” sobresalía por dejar ver los desencuentros y cambios en cuanto al paradigma de lo que se consideraba como arte mexicano. En ese tiempo, Gunther Gerzso se volvió una figura emblemática para la cultura oficial y para los movimientos contraculturales. De especial interés son los documentos del No-Grupo de Maris Bustamante y de Melquiades Herrera, en los que se declaraba un “secuestro plástico” de Gerzso. Asimismo, se presentaba Aparición, de Katya Mandoki, animación de telas que, en un momento dado, se asemejaba a la obra homónima de Gerzso, presente gracias a una fotografía de la misma.

Por otro lado, “Glamour Maya” contextualizaba algunas de las vertientes del resurgimiento de lo mexicano y de lo prehispánico en un tiempo en el que el país entraba de lleno a las dinámicas de consumo globales. La caracterización de lo perteneciente a la cultura maya como algo que dotaba de un nuevo sentido, sí nacional, pero también exótico y cosmopolita, a las mercancías en venta se vincula con la recuperación que Gerzso hizo de varias formas y motivos de los sitios arqueológicos. Con lo anterior, creó abstracciones modernas del tiempo pasado, fusionando ambos tiempos en su obra pictórica.

16007-la-guerra-de-troya-1959-gerzso-gunther-oleo-sobre-tela-soporte-657-x-925-cm-marco-905-x-117-x-5-cm_c4f

Sobre su trabajo como escenógrafo se presentó “Se busca a Gerzso en Estados Unidos”, en la que se enfatizaba su colaboración como director de escenografía en la Cleveland Play House, al mostrar los distintos proyectos que realizó para diversas obras de teatro. Se buscaba también rebatir la afirmación de que Gerzso no dialogó con los artistas de la Escuela Mexicana de Pintura, al hacer visible la relación con ésta de algunos bocetos e ideas que llevó de la plástica a la escena.

Para terminar, es necesario mencionar “Espacio, clasicismo y posguerra”, que trata su llamado periodo griego o clasicista. La evocación y transfiguración de personajes y mitos de la Grecia antigua fueron parte de una revisión que Gerzso hizo de lo que comprendemos como tradición occidental. Con ello, se cuestionaba, como en otras obras, la permanencia de lo “antiguo” en el pasado, así como los nexos con otros artistas a caballo entre Europa y América, como Vicente Rojo y Lucio Fonatana.

Esta exposición, sin necesidad de llevar a cabo una retrospectiva que condujera al espectador por la vida y obra de Gerzso, presentó más bien instantáneas que  ofrecieron una visión particular del artista desde distintos ángulos de manera verdaderamente creativa.

Advertisements