La consolidación de Carla Morrison en un mexican dream pop

Carla-Morrison-Un-Beso

Por Luis Omar González

Es curioso, este año la escena independiente ha decidido reencontrase con su  cantautor comercial interno, fusionando todo el bagaje de experiencias que han derivado en los más interesantes y curiosos  materiales  en muchos años. Ahí tenemos el acercamiento a la madurez con Natalia Lafourcade y “hasta la Raíz” o los ejercicios de pop andino de Gepe, entre otros. Entonces regresa Carla Morrison, quien ya tenía la fórmula radial impregnada en sus venas, ahora dando un giro completo a su música, que curiosamente se ha vuelto más interesante, y a la vez la ha alejado de su público más comercial.

Producido por  Jandro  y Demian Jiménez, Amor Supremo, es la consolidación de un sonido que ha venido construyendo  a lo largo de toda su carrera, y que aterriza en una especie de mexican dream pop, donde las atmósferas son sutiles, pero muy efectivas, mucho de ello gracias a  Jandro, quien se está convirtiendo en uno de los productores promesa de la escena indie mexicana, para más información favor de escuchar el disco de Vanessa Zamora.

CarlaMorrison2015

El disco arranca con uno de los mejores temas en la carrera de Morrison, “ Un beso”, es  bastante sencilla líricamente, pero se convierte en el hilo conductor de su voz, quien suena segura, nada melosa y sobre todo, con la energía suficiente para demandar amor.

Flor que nunca fui, podría pasar por algún tema pasado, pero la letra  es  un llamado a la ilusión de un nuevo amor. Uno de los puntos altos es la deliciosa “Azucar Morena”, un tema atmosférico que nada le pide a Lana del Rey, y que bien podría ser candidata a segundo sencillo, con una temática musical espacial, y unas sutiles vocales, de las cuales te enamores, si no es porque el tema ha terminado. De esta manera llegan los juegos vocales ( No vuelvo más), momentos más cercanos a la radio pop de los 90 (Mi Secreto) y los momentos orquestales (Tierra Ajena) que nos dejan algunas pistas de futuras aventuras musicales.

Es probable que este texto no te convenza, muchos la dejaron ir, cuando decidió que el azúcar y el sufrimiento podrían ir en dosis altas en su propuesta. Si aún estas dispuesto a escuchar, Cercanía, puede ser la mejor opción para empezar: una vasta instrumentación, un buen ejercicio vocal y una melodía sencilla pero acertada, casi todo en Amor supremo, termina justo cuando el escucha empieza a poner atención, lo que muchas artistas pop matarían, pero nunca logran.