Les presentamos las mejores películas mexicanas de terror

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Por Anahí Colombón Gálvez

La celebración de Día de Muertos es una de las más importantes de nuestro país. En dicho festejo se mezclan elementos de la tradición católica española con la de los pueblos indígenas, lo que da como resultado una manera muy particular de ver a la muerte.

El mexicano se burla de la huesuda. Le dedica canciones y poemas con un toque satírico, pero a pesar de esta idealización de la muerte como un paso necesario en la vida, lo cierto es que muy pocos nos atrevemos a negar el terror y la angustia que ella nos provoca. Es por esta razón que el Día de Muertos es para muchos mexicanos uno de los festejos más esperados de todo el año, y como estamos a escasos días de tal acontecimiento, les hemos preparado una lista con algunas de las mejores películas de terror del cine mexicano, las cuales además de prepararlos para esta época del año, les pondrán los pelos de punta.

El vampiro (1957). Considerada como una de las películas de culto dentro del género de horror, el filme dirigido por Fernando Méndez gira en torno a Marta, una joven que viaja a visitar a su tía enferma. En su trayecto conoce a Enrique, un joven que se ofrece a acompañarla. Durante su recorrido la pareja se encuentra con una carreta, la cual ha sido enviada para recoger una caja procedente de Hungría. Pronto Marta se entera de que su tía ha muerto, sin embargo decide quedarse en el lugar, sin importarle estar rodeada de vampiros. La actuación de Germán Robles en este film lo catapultó como uno de los íconos más importantes del cine de horror mexicano.

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Macario (1960). En este año Roberto Gavaldón se dio a la tarea de llevar al séptimo arte la novela del escritor alemán B. Traven. Macario es un indígena que luego de compartir la mitad de su guajolote con la muerte, recibe a cambio un extraño líquido con propiedades curativas. Este acontecimiento le dará a Macario fama y fortuna durante la época virreinal, sin embargo también será el responsable de su desgracia. La cinta de Gavaldón también es famosa por mostrar al espectador el tradicional Día de Muertos mexicano.

Espiritismo (1962). Dirigida por Benito Alazraki, la historia se centra en las prácticas espiritistas y en el uso de la ouija a las que recurre una pareja. Luego de la muerte de su hijo, estas prácticas se vuelven más comunes, sin embargo la mujer y su esposo muy pronto descubrirán las terribles consecuencias que trae consigo el no dejar a los muertos en paz. A pesar de ser un clásico del cine nacional, la película de Alazraki es muy poco conocida. Cabe señalar que uno de los fragmentos de dicha cinta está basado en el cuento La pata de mono del escritor británico W.W. Jacobs.

Pedro Páramo (1967). Basada en el libro homónimo del escritor Juan Rulfo, la obra dirigida por Carlos Velo relata el viaje que Juan Preciado emprende a Comala en busca de su padre, un tal Pedro Páramo. Durante su estancia en este extraño lugar, Preciado descubrirá que todos en el pueblo, incluso él, están muertos.

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El escapulario (1968). Basada en el cuento Lanchitas del escritor decimonónico José María Roa Bárcena, la película fue dirigida por Servando González. En esta obra se narra la historia de una mujer moribunda, quien en su lecho de muerte le confiesa a un joven sacerdote poseer un escapulario que protege a todo aquel que lo porta. De esta manera la mujer relatará cómo el escapulario salvó la vida de sus cuatro hijos. Esta película ha sido considerada por muchos críticos como una de las mejores películas del cine de terror mexicano.

Más negro que la noche (1975). Luego de la muerte de la tía Susana, Ofelia se convierte en la heredera de su antigua casa, a condición de que la joven cuide de Becker, el gato negro que en vida fue la mascota de su tía. Pronto Ofelia se muda a su nueva casa con sus mejores amigas, quienes se ven implicadas en la desaparición de Becker. A raíz de este acontecimiento, la Tía Susana vuelve del más allá para vengar la muerte de su querido gato negro. Además de dirigir este clásico del cine mexicano, Carlos Enrique Taboada produjo otras obras similares como Hasta el viento tiene miedo y El libro de piedra, cintas que hoy en día son una referencia obligatoria del cine de terror nacional.

La tía Alejandra (1979).  Un día una familia recibe la inesperada visita de la tía Alejandra, una anciana que pronto se queda a vivir durante una larga temporada con ellos. Durante su estancia, varios acontecimientos sobrenaturales se desencadenan, teniendo como única explicación posible la adoración de Alejandra hacia la brujería y el ocultismo. Este hecho trae como consecuencia la muerte trágica de varios de los integrantes de la familia. Sin duda este clásico dirigido por Arturo Ripstein es considerado como una obra de culto por parte de muchos fanáticos del cine.

La invención de Cronos (1992). Esta película dirigida por Guillermo del Toro se desarrolla cuando en 1535 un alquimista construye un instrumento en forma de escarabajo, el cual posee la propiedad de brindar vida eterna a todo aquel que lo posea, a cambio de la extracción de su sangre. El escarabajo sobrevive al año 1997, cuando es descubierto por Jesús Gris, un anciano que se dedica al comercio de antigüedades. Pronto Gris descubrirá que él no es el único en la ciudad que busca al escarabajo con el propósito de obtener la eternidad.

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