“Working Girl” de Little Boots  es un ciclo dance post-nocturno

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Por Luis Omar González

Estás en la oficina, la vida parece  no tener sentido  y lo único  que quieres es salir de fiesta. Lo curioso es que el trabajo parece hundir  tu vida,  tus relaciones y tu sensación de vivir, todo esto pasa por tu mente, ya no sabes qué esperar del día. Al final  tú y unos amigos (de la oficina) terminan en tu departamento  y ponen Working Girl, el tercer  disco de Victoria Hesket, mejor conocida como Little Boots.

El tercer disco de la inglesa es  un buen intento  por continuar en la pista de baile, que en estos momentos esta simplemente saturada. Por ello el disco recurre a esa electrónica de finales de los 90  y principios del 2000, para ser unida a un disco conceptual de una mujer trabajadora  que  sabe lo que quiere  y que básicamente se divierte en todo momento. Platicado  suena  increíble  y original (véase todo el arte para este disco), pero en las bocinas termina siendo un tanto descafeinado.

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Por suerte  Victoria  termina  sacando  sus mejores trucos: la melodía  y la música que logran salvarla de hacer de su propia fiesta un fiasco. El disco empieza con el tema que da título a la producción, una contundente, pero sencilla  canción que habla de una mujer de clase trabajadora que duda de seguir adelante, pues ha dejado todo atrás por un sueño; mientras tanto, en No preassure, ilusiones parecen no cumplirse y la esperanza comienza a perderse.

Para el tercer track el compromiso Godínez termina  y el hedonismo comienza, en Get things done, la pista de baile se abre, mientras que en Taste it olvidarás tus problemas a base de un cadencioso  ritmo y unos coros de carácter metálico.

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Así  el disco nos habla de la falta de compromiso en las relaciones (Real girl) y analogías de sustancias post-nocturnas en Heroine. Para cuando llega el primer interlude, nadie  quiere escucharte, eres la llamada en espera y no queda otra más que colgar y seguir.

La última parte del disco se compone de tracks que se quedan a medio camino, pero que dan pie  a uno de los mejores de su carrera, Better in the morning, compuesta por ella y Ariel Rechtshaid  (Sky Ferreira, HAIM) donde descubres que todo termina, que la fiesta llega a su fin y que después de todo, la mañana es un buen momento para continuar con la vida.

Sin duda lo que mejor se le da a Little Boots son las melodías de la pista alternativa (Nocturnes), pero si eres un Godínez ( o quieres sentirte como uno) puedes seleccionar lo mejor de esta breve experiencia sónica  y salir al mundo laboral bailando.

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