La vida de los peces y el amor fallido

 

la vida de los peces

Por Romi TO

Cuando somos cobardes a la hora de amar, el amor nos cobrará una cara factura que puede aturdirnos hasta el final de nuestros días. Así es la película chilena La vida de los peces, una película intensa que se compone de muchas conversaciones personales que tienen los  protagonistas entre ellos consecuentes al reencuentro. Un film que aborda la soledad, el arrepentimiento y el amor fallido del que se ha hablado infinidad de veces, pero esta vez se cuenta diferente.

La historia se sitúa en una casa grande en la que se está ofreciendo una fiesta de cumpleaños, a ella acuden los eternos enamorados que no se atrevieron a estar juntos, y encerrados como peces, nadan en mares de emociones y nostalgia que los torturará y les hará interrogarse esa dolorosa cuestión que muchas veces ronda por nuestra mente: ¿qué hubiera pasado si estuviéramos juntos?

la vida de los peces

En esta ocasión el director Matías Bize opta por la simplicidad, el intimismo y el arrepentimiento con un excelente manejo de tiempos y de espacios. Con una cámara objetiva penetra en las conversaciones íntimas de Andrés y Beatriz quienes dejan al desnudo los sentimientos que entre ellos se fundieron hace varios años y de los cuales  quedan complejos recuerdos y un amor tan vivo como el de los primeros días que tuvo de vida. Bize utiliza a su favor el encierro y el laberinto de habitaciones dentro de la casa, y en cada cuarto Andrés va recordando el pasado que dejó atrás y del que no se había atrevido a hablar en diez años.

Dolorosos capítulos de su vida que vuelven a él al entablar conversaciones en la noche de la fiesta le hacen redescubrir esa realidad de la cual huía por miedo de revivir los desconsuelos que lo aquejaron. ¿Fue cobardía? ¿Quizá inseguridad o temor al compromiso? Nuestro protagonista llevaba una vida asfixiante en una pecera y sólo liberándose de cargas pesadas y resolviendo los conflictos del pasado podrá ser libre para amar sin angustia ni remordimientos.

la vida de los peces

La película cuenta con la destacable aparición de una banda sonora que le añade melancolía a los diálogos y que a la vez los acompaña para no dejar solas a las palabras que pueden llegar a herir. Destacable también es la iluminación romántica y las miradas sinceras de los actores que logran el principal objetivo del director: hacernos sentir parte de este drama chileno e involucrarnos en la toma de decisiones.

La historia se cuenta con honestidad y el más puro sentimiento, no languidece en ningún momento y hasta en los prolongados silencios la buena actuación de los protagonistas transmite, a través de las miradas, los pensamientos que pasan por la mente de los personajes pero que no encuentran las palabras para expresar lo que les oprime el pecho. El nerviosismo y la agitación se hacen presentes en cada conversación, también invaden el coraje y el deseo de regresar el tiempo para enderezar el camino.

La vida da dos oportunidades, ni una más, y en más de una ocasión las decisiones se tendrán que tomar en cuestión de segundos y con la cabeza fría.

Quedarse o irse…

Se encuentra disponible para ver en línea en:

Advertisements