El disco que nunca escuchaste

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Por Luis Omar González

El internet se ha convertido en un arma importante de exposición para los artistas, ahora parece que cada minuto estamos presenciando una nueva escena, disco o carrera que todos señalan como “the next best thing”. Es por ello que decidí hablar de un disco que desgraciadamente llegó antes del boom de internet (apenas comenzaba), contaba con la producción de James Sanger (U2, Dido) y Marious de Vries ( Björk). Tenía visuales a cargo de Sophie Muller (Sade, Gwen Stefani) y un arte impresionante a cargo de Floria Sigismondi (Marilyn Manson), con toda esta lista de asistentes, el disco fue ignorado, nadie estaba interesado en una propuesta demasiado pop para algunos, demasiado alternativo para otros, la protagonista: Siobhan Donaghy.

Desconocida para muchos, pero recordada por ser miembro temporal del grupo Sugababes (algo así como las Jeans pero con talento) que después se embarcó en un  viaje personal en el cual encontró la voz. Su debut Revolution in me (2003), tuvo un sencillo exitoso (“Overrated”), pero  era un trabajo descafeinado donde nada (ni la propia artista) sobresalía.

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 Ante el fracaso de su debut (ni siquiera llegó al top 100), Siobhan decidió re inventarse, juntó todos sus ahorros y viajó a Francia en busca de Sanger, quien sin querer le tendió una trampa. En aquel entonces el productor luchaba contra su adicción a las drogas, por lo que él  y  Donaghy se aislaron en una cabaña, mientras éste iba y venía de rehabilitación ella se encontró durante mucho tiempo sola componiendo; para cuando este regresó de su tratamiento, en vez de encontrarse con una artista lista para marcharse, descubrió en la consola más de 20 temas para el disco, el resto es historia.

El 27 de junio de 2007 se lanzó Ghosts, el segundo trabajo de Donaghy. Como maldición final, Radio 1 se negó a rotar el disco y  el día que este debía encontrarse  en las tiendas, muchos se llevaron una sorpresa: el disco tenía instrumentales en su mayoría, a causa de un error de impresión, lo que obligó a tener cientos de devoluciones que derivaron en gente que jamás volvería comprar el material.

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En 2009 un grupo de blogueros británicos eligió la placa como el trabajo más ignorado de la historia. Después con la explosión de los torrents se convirtió en una obra de culto. En el fondo Parlophone (quien tiene los derechos de la obra) lo sabía, editándolo en múltiples formatos (mundialmente se encuentra en itunes) e incluso una edición de vinyl que es una rareza entre coleccionistas.

Pero ¿por qué es tan importante el disco? Sencillamente es un impresionante trabajo pop, que en estos días sería puesto al nivel de gente como Lorde o Florence and the machiny porque sobre todo, sigue sonando actual. Ghosts es una amalgama de sonidos etéreos que recuerdan a Kate  Bush o a Cocteu Twins, ambas mujeres con un lenguaje propio que obligaron al escucha a comprender su propuesta… para después terminar amándola. “Don’t give it up”, es un himno celestial a la lucha por vivir, “Coming up for air”  y “Medevac” hablan de tocar fondo, “Halcyon Days” es un claro homenaje a Massive Attack, mientras que “Goldfish” es una carta a todo aquel que se siente solo.

Pese a la temática y aparente oscuridad de las letras, también existen destellos de luz que se escuchan en  “Sometimes” o “There’s a Place”. En el tema que cierra y da nombre al disco, Sanger y Donaghy construyeron una melodía a partir de voces que se escuchan al revés (existe un mensaje oculto para los curiosos) que compone una colección de raras historias, que tal vez nadie quiera escuchar, pero están ahí como un fantasma para quien desee intentarlo.

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