Švankmajer, el surrealismo de las pesadillas.

Jan Švankmajer

Por: Sebastián Ojeda

@svz_90

El cine es en verdad una maravilla, un arte que narra diversas historias, diferentes acontecimientos variopintos cuyo objetivo es –primordialmente- entretener, después de todo ¿Quién no disfruta el cine? ¿Acaso hay alguno de ustedes que no tengan una película predilecta? O inclusive ¿Quién de ustedes no tiene un director favorito? Empero el cine también cuenta con un lado oscuro, un lado tétrico y sumamente sombrío. El día de hoy les hablaré del buen Jan Švankmajer (¡apa nombrecito!) director checo reconocido por sus trabajos de corte surrealista, es por ello que los invito a relajarse, pónganse cómodos y, es más, vayan a preparar una palomitas, anden los espero…

¿Ya casi?…ok … ok…yo espero…

¿Ya? Perfecto, pues comenzamos

Nacido en la ciudad de Praga, el joven Jan mostró un gran talento para las artes escénicas, siendo su primer gran amor el teatro de marionetas (amor que lo llevó a estudiar en la Universidad de Artes Escénicas de Praga). No obstante, el buen Jan pronto arribó al mundo de la cinematografía donde sus amados títeres y muñecos (por medio de la técnica del stop motion) se convirtieron en los personajes centrales de sus cortos (Jan también es conocido por algunos largometrajes, además de que no sólo hace stop motion, pero eso se los cuento en otra ocasión chavos).

Por medio de estos cortos, Švankmajer pronto alcanzó reconocimiento internacional al grado de que cineastas famosos como Tim Burton y Terry Gilliam han reconocido abiertamente que se inspiraron en la obra del director Checo.

Dentro de los cortometrajes de Jan destacan: Žvahlav aneb Šatičky Slaměného Huberta, Tma/Světlo/Tma, Zamilované maso, entre otros varios (y sumamente raros) trabajos.

Ahora bien, ¿acerca de qué son los cortos de Švankmajer? Influenciado por las obras de Lewis Carrol y Edgar Allan Poe, Švankmajer elaboró diversos mundos donde toda clase de objetos inanimados cobran vida y comienzan a actuar de diversas maneras. Tal parece que los cortos de Jan provienen de la imaginación de un niño; ropas que bajan de su perchero y comienzan a bailar, monos que toman sus instrumentos y crean una orquesta, soldaditos que avanzan y se preparan para el combate. Ahhh, todo un mundo maravilloso ¿no lo creen?

Empero, mientras más te acercas a este mundo de “en sueño” pronto descubrirás que en realidad se trata de una pesadilla, la cual va desde lo irrisorio (dos pedazos de carne teniendo sexo sobre un tazón de harina para después ser freídos en aceite, ¡saquen el lubricante muchachos!) hasta lo tétrico (como un par de manos que poco a poco crean a un hombre de arcilla, quien aterrado descubre su recién adquirida humanidad).

Si sin lugar a dudas los trabajos de Jan provienen de la imaginación de un niño, un niño que se ha sacado los ojos después de apuñalar repetidas veces a sus padres.

Muy probablemente digan “Pinche Sebas exagerado”, pero los invito a que vean su producción audiovisual y saquen sus propias conclusiones.

Ahh…”Beware the Jabberwock, my son…the jaws that bite… the claws that catch…”

_____________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________

Para saber más:

-Hames, Peter Dark Alchemy: The Films of Jan Svankmajer, Gran Bretaña: Praeger Paperback, 1995. 202 p.

– Švankmajer, Jan. Para ver, cierra los ojos. Trad. Eugenio Castro, Et. Al. España: Pepitas de Calabaza, 2012. 207 p.