Aphex Twin, el físico cuántico de la música electrónica

syro

Por Miriam Sanabria Colin

Trece años tuvieron que pasar para disfrutar del nuevo trabajo del hijo más experimental y complicado de la música electrónica: Aphex Twin. “Syro” es el nombre del nuevo material de Richard David James, nombre real de Aphex; salió a la luz el pasado 19 de septiembre envuelto en la expectación que trece años pueden generar y reafirma la complejidad y minuciosidad que envuelve el trabajo de RDJ desde los inicios de su carrera, características que han perdurado en sus múltiples sencillos y recopilaciones de estudio.

A pesar de la gran brecha entre “Drukqs” del 2001 y “Syro”, este material contiene sólo 12 tracks con una duración de 64 minutos en los que Aphex compone, recopila y mezcla la música extraída del ordenador y los sonidos ambientales y vocales que puede generar el ambiente rural en familia, estilo de vida actual en la que Twin se ha establecido en los últimos años.

your-vital-beginners-guide-to-aphex-twin

Es cierto que “Syro” no vino a traer nuevas experiencias musicales o a romper con paradigmas ya establecidos, sino que parece más una extensión de la larga trayectoria de Twin y una reafirmación de lo que el músico puede llegar a hacer al esculpir cada uno de sus sonidos.

Las composiciones emergieron de un rompecabezas que abarca sintetizadores, cajas de ritmo, samplers y diferentes mezcladoras que permitieron generar nuevos sonidos que se unen a los adquiridos por Aphex en la grabación de voces y cantos de su esposa e hijos, logrando así una atmósfera estable y uniforme, algo no habitual en los discos de Twin, quien nos ha sorprendido con piezas que rompen con la claridad y uniformidad de cada una de sus producciones y cambian en segundos de velocidad y carácter.

aphex-twin-syro-plattenkritik-x

“Syro” no genera sobresaltos, al contrario, se nota estable en sus 64 minutos de duración. En esta producción también se mantiene la inclinación por el Glitch que se hace presente en zumbidos electrónicos, distorsiones armónicas y accidentes de grabación enmarcados en una estética apocalíptica y entrelazada de sonidos inexistentes en este mundo.

Lo que es común y sigue siendo una de las partes complicadas del concepto musical de Aphex Twin es el arte y nombre de sus canciones; en esta ocasión, cada pieza es bautizada con un título casi impronunciable producto de un juego que el propio Twin sabe; anteriormente ya había hecho algo similar con una pieza titulada ΔMi−1 = −αΣn=1NDi[n][ΣjC[i]Fji[n − 1] + Fexti[[n−1]], la cual forma parte de su célebre single Windowlicker (1999); Syro propone canciones como PAPAT4 [155] [pineal mix] o s950tx16wasr10 [163.97][earth portal mix].

En suma, si este fuera la primera producción de Twin estoy segura que sería mejor valorada y elogiada, pero tal vez hemos pecado de más al esperar mucho de este disco, definitivamente no es el mejor trabajo de su carrera, pero es un hecho que Richard David James es un músico muy talentoso y con un influyente legado del cual vale la pena hablar sólo por ser Aphex Twin, el físico cuántico de la música electrónica.