“BIRD” de Andrea Arnold es un coctel con sabor a disidencia, aspereza, sensibilidad y fantasía

Poster de "Bird", película de Andrea Arnold.

Lo que nos propone la directora de “American Honey” no solo se posiciona como una obra que invita a la reflexión sobre la marginalidad social, sino que también busca revelar la belleza que emana del caos y la aspereza.

La película fue estrenada en Festival de Cine de Cannes (2024) y cuenta la historia de Bailey (una niña) de 12 años, su relación con su padre Bug, su hermano Hunter y un personaje llamado “Bird” del que hablaremos más adelante.

La cinta es protagonizada Nykiya Adams (quien debuta en el cine con esta película), Barry Keoghan (a quien muchos ya conocemos por cintas como “The Killing of a Sacred Deer”) y Franz Rogowski (de quien te recomendamos “Pasajes”).

Ahora bien, este filme se sitúa en Reino Unido y es protagonizada por Bailey, una chica que encarna esa rebeldía juvenil que a muchos nos ha caracterizado. Aunado a esto, conocemos su relación caótica con su padre, su constante frustración al no sentirse parte de algo y su búsqueda de identidad.

Cuanto más nos adentramos en la historia, también nos deja ver un ambiente lleno de drogas, pandillas, relaciones familiares rotas, violencia y un hogar que se acerca más a una “ocupa” que de una casa “normal”.

Sin embargo, a pesar de un coctel con mucho sabor a “desastre”, es posible encontrar belleza en las personas y en aquello que nos rodea.

Belleza, realidad y la fantasía

Esto queda perfectamente retratado por una acción presente a lo largo de la película: Bailey graba con su celular todo lo que le llama la atención, y justo es así como logra “capturar” a “Bird”, un chico a quien conoce tras pasar la noche en un pastizal (lugar al llegó después de correr si parar por miedo a la policía que llegó a una casa donde sus amigos apalearon a una persona a manera de “justicia social”).

Desde ese momento, “Bird” y la protagonista se vuelven más cercanos. Conforme avanza la cinta escrita por Andrea, “Bird” se convierte poco a poco en un símbolo de tranquilidad y reflexión, ya que junto a él pasa momentos divertidos, pacíficos y cuando pone su mirada sobre él, nos deja ver su lado más introspectivo.

Sin embargo, llega un momento en el que su “nuevo amigo” se convierte en un personaje que desdibuja lo real con la fantasía.

Si has visto “El laberinto del Fauno” sabrás de lo que estamos hablando, pues en la cinta de la directora, “Bird” pareciera ser ese “aliado-amigo” que Bailey necesitaba para afrontar la aspereza que la asecha contantemente. 

Sin duda, esto crea un cambio tan inesperado en la trama que te deja preguntando qué fue real y qué no, pero de lo que sí estamos seguros es de que, entre tanto caos, también hay respiros para disfrutar.

Así es el gran soundtrack de “Bird”

Algo que está muy presente en los personajes y en la trama de la película, es la llamativa selección musical que nos presentan.

En el soundtrack encontramos composiciones de Burial y canciones de The Verve (“Lucky Man”), Blur (“The Universal”), Fontaines D.C. (“Too Real”) y Coldplay. Sobre esta última banda, podemos escuchar su icónico tema “Yellow”, el cual forma parte de su álbum “Parachutes”.

Pero lo que realmente la hace icónica en esta película, es la manera en que aparece: una escena donde hombres ebrios la cantan sentimentalmente para hacer que un sapo venenoso comience a babear y así poder drogarse.

Sin duda, esta es una de las partes más emblemáticas de la cinta, pero no la única. Así que no dudes en ver este filme traído a México por Tulip Pictures a partir de este 10 de julio.

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